5 innovaciones que cambiarán nuestra vida en 5 años

5 innovaciones que cambiarán nuestra vida en 5 años
Miércoles, 11 de enero 2017



IBM ha anunciado las cinco innovaciones científicas y tecnológicas que, en los próximos cinco años, tendrán un gran impacto potencial en las personas: mucha inteligencia artificial para indicar problemas de salud, detectar problemas de contaminación o desentrañar la complejidad de la tierra.

La lista de innovaciones "IBM 5 en 5" se basa en tendencias sociales y de mercado, así como en tecnologías emergentes de los laboratorios de IBM. A continuación, se exponen los 5 instrumentos que, a lo largo de los próximos 5 años, harán visible lo invisible:

1) Gracias a la inteligencia artificial, nuestras palabras serán indicios de nuestra salud mental

Entre 1990 y 2013, el número de personas con depresión o ansiedad ha aumentado en cerca de un 50%, de 416 millones a 615 millones. Cerca de un 10% de la población mundial está afectada, y los trastornos mentales representan un 30% de la carga mundial de enfermedad no mortal, según un estudio de la Organización Mundial de la Salud. Se estima que solo el coste social de la demencia a nivel mundial fue en 2010 el 1% del PIB mundial (más de 600.000 millones de dólares).

Si la mente es una “caja negra” cuyo funcionamiento no comprendemos totalmente, el lenguaje es la “llave” para entenderla. En cinco años, lo que digamos y escribamos será un indicador de nuestra salud mental y nuestro bienestar físico. Contaremos con sistemas cognitivos capaces de analizar nuestro habla y escritura e identificar patrones que podrían ser señales de una posible enfermedad mental y neurológica en una fase muy inicial. Si, además, se suman estos resultados al análisis de imágenes o al análisis de dispositivos wearables, los médicos podrán obtener una “pintura” más completa. En el futuro, podrían utilizarse técnicas similares para ayudar a pacientes con Parkinson, Alzheimer, Huntington, autismo o déficit de atención.



2. La hiperimagen y la inteligencia artificial nos proporcionarán una vista de superhéroe

En cinco años, tendremos nuevos dispositivos con tecnología de hiperimagen e inteligencia artificial que, combinando múltiples bandas del espectro electromagnético, nos permitirán ver mucho más allá del dominio del espectro visible y nos rebelarán hallazgos o peligros que si no estarían escondidos a nuestra vista. Pero lo más importante es que estos dispositivos serán accesibles, asequibles y portátiles, de tal manera que tener una supervisión formará parte de nuestra experiencia diaria.

La posibilidad de ver lo invisible o aquellos fenómenos físicos vagamente visibles podría ayudarnos a mejorar las condiciones de conducción de los automóviles tradicionales o de los coches autónomos. Por ejemplo, la tecnología de hiperimagen, utilizando imágenes de ondas milimétricas, una cámara y sensores, podría ayudar a un coche a ver a través de la lluvia o la niebla, identificar peligros o condiciones difíciles de ver en una carretera, como el hielo negro (hielo invisible), o anticiparnos si hay un objeto delante nuestro y avisarnos de su distancia y tamaño.

Con esta tecnología incorporada a nuestros teléfonos móviles, se podrían tomar imágenes de nuestra comida y mostrarnos su valor nutricional o saber si algo es o no seguro para comer. Con una hiperimagen de una medicina o de un cheque bancario podríamos distinguir si son fraudulentos o no.



3. Los macroscopios nos ayudarán a comprender la complejidad de la tierra en un detalle infinito

Gracias a la Internet de las Cosas, los millones de objetos conectados –desde neveras, bombillas, monitores del corazón, hasta drones, cámaras, estaciones meteorológicas, satélites o grandes telescopios- son nuevas fuentes de datos. En la actualidad hay unos seis mil millones de dispositivos conectados generando decenas de exabytes de datos al mes, cuyo volumen crece un 30% al año. Tras haber digitalizado con éxito la información y el mundo de las transacciones económicas, nuestro reto es digitalizar el mundo físico.

En 5 años, utilizaremos algoritmos de máquina de aprendizaje y software que nos ayudarán a organizar la compleja información sobre el mundo físico que nos rodea, recogida por miles de millones de dispositivos conectados. A esto lo llamamos “macroscopio”, ya que, a diferencia del microscopio y su capacidad de ver lo que es muy pequeño, o del telescopio, que puede ver lo que está muy lejos, se trata de un sistema de software y algoritmos que podrán integrar todos los datos complejos de la Tierra para analizarlos y hacer hallazgos a partir de ellos..



4. Mini laboratorios médicos dentro de chips serán como “detectives” descifrando una enfermedad al tamaño de nano escala

Preciosa información sobre el estado de nuestra salud se encuentra en pequeñas biopartículas en nuestros fluidos corporales, como la saliva, lágrimas, sangre, orina o sudor. Las técnicas científicas actuales se enfrentan al reto de capturar y analizar estas biopartículas, que son miles de veces más pequeñas que el diámetro de la punta de un pelo humano.

Durante los próximos cinco años, contaremos con minúsculos laboratorios médicos dentro de un chip que actuarán como “nanodetectives” sanitarios persiguiendo pistas invisibles en nuestros fluidos corporales que nos harán saber de forma inmediata si hay alguna razón para ir al médico. El objetivo es concentrar y reducir en un único chip de silicio todos aquellos procesos que normalmente se llevarían a cabo en un laboratorio de bioquímica a escala real.

La tecnología de laboratorio en un chip podría incorporarse en un dispositivo portátil que permitiera a las personas medir rápida y regularmente una serie de biomarcadores localizados en sus fluidos corporales y enviar la información a la nube cómodamente desde sus casas. Esto, combinado con datos de otros dispositivos de Internet de las cosas, como monitores del sueño, relojes inteligentes, etc. y unida toda esta información, podría proporcionarnos una pintura muy completa de nuestra salud y alertarnos a la primera señal.



5. Sensores inteligentes detectarán la polución medioambiental a la velocidad de la luz

Casi todos los agentes contaminantes son invisibles al ojo humano, hasta que sus efectos hacen imposible ignorarlos.

En cinco años, nuevas y accesibles tecnologías de sensorización desplegadas cerca de los lugares de extracción de gas natural, tanto en las infraestructuras de almacenamiento como en las tuberías, permitirán que la industria detecte fugas invisibles en tiempo real. Redes de sensores IoT conectadas por wireless a la nube proporcionarán una monitorización continua de la enorme infraestructura gasística, lo que permitirá detectar fugas en cuestión de minutos y no de semanas, reducir la polución y los deshechos, así como la posibilidad de que se produzca una catástrofe.

 


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