Las claves a la hora de compartir los datos en el entorno online

Las claves a la hora de compartir los datos en el entorno online
Viernes, 04 de mayo 2018

La precaución y la disposición de cada persona a la hora de compartir datos en el entorno online se refleja en cuatro actitudes de los consumidores: los inconscientes, los aceptables, los cautos y los “incognitos”.

De acuerdo con el estudio “Delivering value in the digital age”, desarrollado por Experian en el Reino Unido, se han podido identificar cuatro grandes grupos respecto a la actitud de las personas a la hora de aportar información en el entorno digital. Así, nos encontramos con los inconscientes, los aceptantes, los cautos y los “incógnitos”, todos ellos muy diferentes en base a las precauciones que toman y la disposición que demuestran a la hora de compartir sus datos.

Los inconscientes conforman el nivel más bajo en cuanto a la toma de precauciones y el más alto en cuanto a disposición, ya que ignoran la forma en la que las compañías desean emplear sus datos a cambio de la oferta de una cartera de servicios, que este grupo desea. Habitualmente aceptan los términos y condiciones sin entender realmente las consecuencias, se sienten estafados si perciben que el intercambio de valor no es acorde y cuentan con gran cantidad de apps que realizan seguimientos de su información, como la ubicación GPS.

Por otro lado, los aceptantes se configuran como un conjunto poblacional que considera la compartición de datos como un paso inevitable a la hora de realizar un intercambio propio de la economía digital. Es un grupo consciente de que el mundo es cambiante y por ello permiten a las compañías emplear sus datos para conseguir lo que necesitan de servicios que consideran necesarios. No obstante, pese a la aceptación, no se sienten del todo cómodos con esta situación y con la compartición de datos.

Los cautos, precavidos por naturaleza, desean estar seguros de que la compañía que les pide sus datos es legítima y quieren comprender al completo la relación en la que están entrando. Así, este grupo incluye a personas con malas experiencias previas en la compartición de datos y consideran la seguridad, transparencia y confianza como factores esenciales antes de poder aceptar los términos y condiciones.

En el más alto nivel de la toma de precauciones y el más bajo en cuanto a disposición se encuentran los “incógnitos”, un grupo que se ha adaptado a su entorno tras averiguar cómo navegar sin revelar información que no desean compartir. Son personas que han desarrollado “mecanismos de defensa” para estar prevenidos a la hora de recibir información no deseada y desviar el posible seguimiento por parte de las compañías, un hecho que perciben como propio de la economía digital. Este grupo se caracteriza por tener varias cuentas para evitar así que se les bombardee con información, especialmente emails de spam, y habitualmente acceden a los buscadores de internet mediante la pestaña de incógnito, de ahí su nombre.

Distintos perfiles, una necesidad común

Los usuarios se dividen en grupos heterogéneos que tienen comportamientos particulares frente a la compartición de datos. Sin embargo, cabe destacar cómo en el mismo contenido se detalla que la relación de mutua confianza entre los usuarios y la compañía es esencial para la correcta compartición de datos, para lo que no hay una fórmula única.

La transparencia, los procesos claros y fluidos y el fin de la obtención de la información de cada persona son elementos que todos los grupos valoran, incluso los inconscientes, a los que idealmente hay que ofrecer esta información de forma proactiva.

Sin embargo, también es relevante tener en cuenta otros elementos que influyen en la compartición de datos, como la proximidad al propósito, la obligatoriedad, el beneficio derivado, la relevancia del producto o servicio, la confianza en la compañía o la privacidad del dato, factores que afectan a la decisión de compartir los datos.

Para ello, se presenta como necesario actuar de forma acorde y así asegurar que las personas se sientan cómodas con la visión y el uso empresarial de la información aportada. “Es esencial para los negocios, encontrar las maneras adecuadas para comunicar a los consumidores el por qué se poseen sus datos, para qué se emplean y cómo pueden controlarlos en la medida que les haga sentir más cómodos” concluye Giovanna Benito, Digital Account Manager de Experian.


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