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Marçal Moliné entrevista a Carlos Rolando

Lunes, 03 de noviembre 2008

Carlos Rolando explica en esta entrevista, entre otras cosas, cómo llegó a ser un Designer, que nace de la suma entre arquitectura interior, diseño, publicidad.

M Moline

Marçal Moliné: Tú, Carlos, hiciste tus estudio en otra profesión que tiene que ver con el diseño pero que no es la que has ejercido y te ha elevado al cénit. ¿Nos lo puedes contar?

 

Carlos Rolando: Yo nunca tuve una formación académicamente estructurada.
Mi padre era dibujante en una gran litografía y luego tenía una práctica privada en su casa. Provenía de una familia en la que varios de sus miembros (abuelos y tíos míos) pintaban y dibujaban además de tener un gran interés por todas las manifestaciones culturales. Así que tuve un buen caldo de cultivo.

 

Pero lo más importante creo que fue la definición que mi padre hacía de su trabajo: artista comercial. Así de claro.

 

Carlos Rolando

 

Eran los años de laposguerra mundial, cuando los intelectuales judíos de centroeuropa – arquitectos, artistas visuales, músicos, escritores y directores de cine - emigraron a los Estados Unidos donde encontraron una sociedad diferente y sobre todo de gran vitalidad. De esa mezcla surgió la cultura moderna que conocemos.

 

Fue la época de la aparición de los grandes magazines como "Harpers Bazaar", "House & Gardner" o "The Saturday Evening Post" (con las portadas de Norman Rockwell que yo copiaba) y de sus extraordinarios directores de arte, como el Dr. M:F:Agha, Alexey Brodovich, Bradbury Thompson o Paul Rand. Pero también "Life" y las francesas "París Match" y "La Nouvelle Ilustración". De alguna manera, mi padre las conseguía y yo las devoraba. Como otro valor añadido, a través de ellas (y de Frank Sinatra, Nat King Cole o Tony Bennet) aprendí inglés desde muy joven.

 

Estas revistas, con una gráfica nueva, clara, poderosa y elegantísima me
fascinaban y me habrían a un horizonte que- yo intuía- estaba más allá de lo que hacía mi padre.

 

Tiger de Carlos Rolando

En la búsqueda de ese terreno desconocido, donde nunca había estado, pero adonde yo sabía que quería ir, perseguí y seguí lecturas, cursos de dibujo, de pintura- de la acuarela al oleo- de fotografía y de tipografía entre otros.
Mientras tanto, en el mundo real estaba haciendo un bachillerato de económicas del que no recuerdo nada.

 

En esos entonces fui invitado a incorporarme a una tertulia con pintores, poetas, filósofos, críticos y arquitectos. Y así descubrí que la arquitectura tenía una serie de puntos en común con aquello que yo presentía, así que me conseguí un trabajo en la universidad (hasta entonces estaba trabajando de administrativo en una fábrica) que me permitía asistir a las clases. No a todas. Sólo a las de asignaturas que me interesaban intuitivamente. Como a las de Integración Cultural, una fusión de antropología cultural e historia del arte o visión, que nos introducía en todos los conocimientos y en todas las técnicas (la tecnología llegaría mas tarde) de expresión, tanto visuales como verbales.

 

Y, sobre todo, el concepto de la estructura tanto en la construcción física como en la del pensamiento, y el lenguaje visual o verbal que, desde entonces, está en el análisis previo a todos mis trabajos.

 

Hace ya un tiempo, descubrí en YouTube la charla (no me gustan los discursos) que Steve Jobs dirige a los nuevos graduados de Stanford en la que cuenta algo de su vida y su formación. El también anduvo por la universidad absorbiendo los conocimientos que le interesaban para con ellos construir su propio currículo.

 

Él le llama”connecting the dots” y yo descubrí a través de él que yo he hecho (y sigo haciendo) lo mismo.

 

 

Cat de Carlos Rolando

Marçal Moliné: ¿Cómo te defines profesionalmente? Hemos visto trabajos tuyos en diversas aplicaciones e incluso de estilos muy distintos.

 

Carlos Rolando: Ahora, Marçal, me es más fácil contestarte a la segunda pregunta.

 

El diseño, dice la Encyclopaedia Británica que, es “la organización de planes o esquemas de acción y una interacción de elementos para conseguir un final coherente y eficaz”, es decir, formular una estructura de pensamiento y, por supuesto, una estrategia.

 

Luego, los soportes utilizados para su implementación establecen la diferencia.

 

Cuando se potencian los soportes de comunicación propios de la empresa, es decir, aquellos que ya están incorporados al coste del producto (edificios, vehículos, papelería, el packaging) estamos hablando de diseño corporativo. Por su propia razón de ser, el diseño es estratégico y como tal no es un resultado sino que debe ser gestionado continuadamente. Por ello, las decisiones corresponden a la presidencia.

 

La publicidad, por el contrario, es táctica. Se hacen campañas con soportes comprados a otros. Y las decisiones se toman más abajo.

 

A mí me da igual, como a mis maestros, trabajar en cualquiera de las alternativas. Esta especie de dicotomía entre diseño y publicidad se da sólo en los países latinos. A lo largo de mi carrera siempre he sido considerado un diseñador por la publicidad y/o un publicitario por los diseñadores. ¡Y me gusta!

 

Por eso, y porque me muevo entre diferentes disciplinas, medios y dimensiones, prefiero ser un Designer, en inglés.

 

Lo de los distintos estilos se deriva de lo anterior. Cuando comienzo a resolver un problema, lo que más me interesa es quién es “el otro” a quien me dirijo. Cómo es, qué le gusta, qué cultura (antropológica) tiene, cuáles son sus aspiraciones, hasta dónde podemos subir el nivel intelectual de lo que hacemos sin perder la adhesión que buscamos.

 

El estilo es el lenguaje (tanto visual como verbal) que genere interés adhesión y atracción, entre emisor y receptor y exprese la particular identidad del emisor del mensaje.

 

 

Doggy de Carlos Rolando

Marçal Moliné: ¿Quién o quiénes son tus Maestros, de los que aprendiste o aprendes?

 

Carlos Rolando: ¿Mis maestros? Sería imposible nombrarlos a todos. Se aprende tanto de los maestros como de la observación de lo cotidiano. Hace poco, en una experiencia en que trabajamos distintos profesionales con grupos de niños, uno de ellos hizo una observación que un profesional adulto no hubiese detectado jamás.

 

Sin embargo, Paul Rand es la piedra angular. Por cierto cuando a Rand le encargaron un folleto corporativo que necesitaba texto, contrató a un redactor de discursos y gacetillas que se llamaba Bill Bernbach. Y así nació la Gran Revolución Creativa con la que tú y yo crecimos profesionalmente.

 

 

Marçal Moliné: ¿Cuál es trabajo del que está más satisfecho? ¿Puedes hacer un breve análisis o presentación del mismo?

 

Carlos Rolando: Desde luego y siempre, Camper.
A veces, (pocas), se da una relación entre profesional y cliente que es única. En este caso mi identificación con el producto fue total.

 

Como también la comunicación y el entendimiento (la frecuencia de onda) fue muy especial.

 

Camper fue una empresa de hoy hace más de treinta años. Su estrategia se apoya en el diseño: de producto y de comunicación. Y su implementación, a través de todos los soporte corporativos, principalmente las tiendas. Como hace Zara ahora.

 

Por otra parte, es un caso en el que pude aplicar mis ideas con absoluta libertad durante dieciséis años y así demostrar cómo, formulando un estrategia clara y flexible y gestionándola creativa pero rigurosamente se construye una marca como Camper.

 

También es un caso claro de mi definición personal como profesional: arquitectura interior, diseño, publicidad = designer.

 

Sobre Camper podría escribir todo un ensayo, algo que aquí y ahora no toca. Pero sí puedo decirte que durante todo el proceso de branding (que lo fue, pero entonces no se llamaba así), participamos no más de tres personas con una comunicación muy fluida y una gran capacidad para tomar decisiones casi instantáneas. Eso se traduce en soluciones de gran espontaneidad, algo fundamental para mí en las comunicaciones y que la racionalidad de las máquinas digitales han eliminado.

 

 

Secretaria de Carlos Rolando

Marçal Moliné: ¿Qué es lo que te gustaría que te encargaran?

 

Carlos Rolando: Me gustan los desafíos. Es una de las razones por las que me quedé aquí y no en Londres, que fue donde tenía el trabajo que me trajo a Europa. Así que me gustan los temas difíciles, con pocos medios. No me interesa el tamaño sino la relevancia.

 

 

Marçal Moliné: Has tenido actividad social en el mundo del diseño, en tu mundo. ¿Sigues en ello? ¿Qué sensación tienes de esas experiencias?

 

Carlos Rolando: Creo en las comunidades y en el intercambio de ideas enriquecedor por lo que siempre he participado en asociaciones profesionales, básicamente en el FAD y en ADGFAD donde he sido miembro de la junta. Actualmente soy miembro del Senado del FAD y patrono de la Fundación Signes.

 

Pero me cuesta, porque como decía Groucho, me resulta difícil ser parte de una organización que acepta a gente como yo.

 

 

Marçal Moliné: Tu pintor, tu escultor, tu diseñador de tipografía, tu fotógrafo, tu cliente y tu pensador teórico que han significado un salto en tu trayectoria profesional.

 

Carlos Rolando: Viéndola desde aquí, mi trayectoria profesional, como tú la llamas, (aunque yo no sabría cómo separarla de mi vida) es un proceso continuo de aprendizaje y experiencias más que de saltos.

 

Sin embargo sí hay algunas personas que en algún momento me han abierto ventanas que ampliaron mi propia visión y ensancharon mi vida y mis conocimientos.

 

Carlos Mendez Mosquera, el primer profesor que me descubrió el diseño. Paul Rand el que me lo enseñó.

 

De la publicidad, Jay Chiat, brillante creativo, extraordinario ser humano, gran amigo.

 

Firma de Carlos Rolando

John Naisbitt, que en 1985 nos contó el management y las estrategias que hoy son necesarias. Marshall Mc Luhan, que mucho antes hizo lo mismo con las comunicaciones.

 

Todos los que hicieron posible internet, el diseño más eficiente, influyente, integrador e identificador jamás relizado y que ha cambiado al mundo.

 

Por cierto, el diseño de la Red de Redes lo constituye un protocolo
Y un procolo se expresa por…palabras. Es para pensar, ¿no crees?


Postgrado SEO julio 2016 pie

Grupo Control Publicidad,
desde 1962 especializado en publicidad y marketing