Hoy más que nunca, el reto es la digitalización

Hoy más que nunca, el reto es la digitalización
Viernes, 20 de marzo 2020

Ha tenido que llegar una pandemia para poner a prueba hasta qué punto el tejido empresarial ha afrontado el reto de la transformación digital. Rafael Tamames, socio fundador de Findasense, nos da algunas claves para los que buscan emprender en un entorno cada vez más desafiante.

Emprender, ya de por sí, es un gran reto y en un contexto tan cambiante como el actual tanto las empresas que empiezan como las que ya tienen algo de camino andado pueden verse en el espejo de emprendedores de éxito para intentar alcanzar los mejores resultados. Hemos preguntado a Rafael Tamames, socio fundador de la consultora digital Findasense, algunas claves para poner en marcha una empresa en tiempos de transformación digital y de pandemias y no desfallecer en el intento.

Interactiva.- En un contexto que ha demostrado ser tan cambiante y desafiante ¿Cuáles son las cosas que cualquier emprendedor debería tomar en cuenta antes de poner en marcha su proyecto?

Rafael Tamames, Socio fundador de Findasense.- En el contexto de hoy, primero hay que pensar en las personas. Pensar en sus necesidades: si nos centramos en ellas estaremos acertando. En cualquier tipo de contexto, en un mundo tan dinámico y cambiante, para emprender es importante ser flexibles, ser dinámicos y estar conectados con personas que también lo sean.

Otro rasgo u habilidad importante para emprender es aprender a leer lo que está pasando. Cuando iniciamos Findasense había gran desorientación sobre el uso de las nuevas herramientas de comunicación, en aquel momento era la irrupción de las redes sociales, y las marcas no sabían qué hacer. Nosotros (y otros también) supimos leer esa necesidad entonces, y así fue como emprendimos en este negocio. Emprender es, entre muchas otras cosas, saber adaptarse a los nuevos escenarios que se nos van presentando, y hoy nadie puede decir que no tenemos las herramientas para hacerlo. 

¿Crees que se está tomando en serio la transformación digital en las empresas o solo se están poniendo parches?

Indiscutiblemente, esta crisis va a acelerar la transformación digital, y ya nadie pondrá poner en duda las bondades de estar digitalizado, pues ha demostrado ser el mejor aliado. Antes de esto, no se estaba tomando de manera estructural, sino por necesidades puntuales. 

La crisis desatada está presentando una dura prueba para medir qué tan digitalizadas están, no solo empresas, sino nuestras sociedades. Pero, sobre todo, qué tan conectados y ligados estamos por un propósito. Estar digitalizados no significa estar conectados. La tecnología no nos conecta por sí misma, solo puede hacerlo por medio de una cultura y un propósito que nos impulse en un mismo sentido.

En ese sentido, la mayor parte de las empresas no estaban preparadas, en términos de capacidad tecnológica ni cultura organizacional, para una crisis de esta magnitud. Porque no es solo capacidad tecnológica (Estrictamente necesaria), sino sobre todo desarrollar una cultura traccionada por un propósito que nos cohesiona.

¿Qué hace falta para que España sea realmente competitiva en el territorio digital?

Hace falta que lo tecnológico permee en nuestra cultura en el gran sentido, empezando por la agenda digital del Estado, hasta las empresas y las personas. Hace falta más inversión, planificación y proyección en materia tecnológica.

Cuando la tecnología permea en la cultura con un propósito suceden cosas como el app que Corea del Sur ha lanzado, que conecta a la gente obligada a quedarse en casa con las autoridades sanitarias para monitorizar su evolución, que también incluye localización por GPS para alertar si se rompe la cuarentena. En España e Italia tenemos la misma tecnología, pero ni la usamos ni somos propositivos.

Aquí la cultura juega un papel preponderante. La cultura de estar conectados, atentos y a disposición del otro. La cultura de la autogestión, la horizontalidad y la conexión han demostrado ser herramientas eficaces para luchar contra el contagio; organizaciones abiertas y capaces de moverse con agilidad ante este tipo de cambios son las primeras que han podido reaccionar con acciones como el teletrabajo. Esto es capacidad constante de adaptarnos.

¿Cuáles consideras que serán los mayores aprendizajes para las empresas tras el efecto del Coronavirus?

Aprender que la tecnología está para ayudarnos, dejar de usar la transformación digital como una etiqueta, pasar de la cultura del decir al hacer, cambiar la cultura del trabajo, migrar de la presencialidad a los roles, del discurso al aporte de valor real. Muchas son las cosas que aprenderemos.

Aprenderemos a mirar el mundo del trabajo desde otra perspectiva, a ser más horizontales, a terminar con las viejas jerarquías que ralentizan la toma de decisiones. Aprenderemos a ser más autogestores de nuestros trabajos y nuestras vidas. 

Muchos temas los he venido trabajando en mi Libro “Qué Robot se ha llevado mi Queso.” La disrupción tecnológica como herramienta positiva de cambio, ligada a la educación y a la producción de conocimiento. Desaprender viejas estructuras y aprender a aprender, es lo que nos toca en esta nueva era.


Exponential marzo 2020
 
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