BankinterAdvertisement
 

El poder creativo de los algoritmos

El poder creativo de los algoritmos
Martes, 14 de marzo 2023

Unos pocos clicks y menos de cinco minutos es lo único que hace falta hoy en día para crear un logotipo, una imagen, un vídeo, cualquier tipo de texto o hasta una pieza musical. La Inteligencia Artificial ha llegado al diseño digital, conquistando su lado más creativo.

El acercamiento de las últimas tecnologías a la perspectiva humana consigue el desarrollo de experiencias y soluciones que, hasta hace solo unos años, eran ni siquiera imaginables. El impacto de la Inteligencia Artificial traspasa ahora las barreras del mundo más técnico para llegar al nivel usuario, revolucionando el mundo laboral, educativo y empresarial. 

Así, surgen herramientas capaces de comprender los requisitos básicos del pensamiento humano y, por ende, de los procesos de diseño. Las herramientas de IA generativa, democratizadas con la llegada de ChatGPT, se alimentan de cantidades descomunales de datos para generar contenidos nuevos y originales. Basadas en el Deep learning, son capaces de recibir y procesar órdenes para resolver problemas complejos -aquí es donde reside lo diferencial- y aportar respuestas rápidas y eficaces. 

Una tecnología que, sin duda, desafía el tradicional uso de Internet y el papel de los buscadores como Google, poniendo en alerta no solo a las personas usuarias, también a los gigantes tecnológicos. 

Y es que el potencial es enorme. Ya conocíamos el alcance de la Inteligencia Artificial para el tratamiento y filtrado de datos o la identificación de elementos, pero su poder ha evolucionado hasta la capacidad de interacción y comunicación desde un lenguaje humanizado, simulando, incluso, la inteligencia humana y pudiendo realizar casi cualquier cosa que se le pida. 

Una vuelta de tuerca que para muchos supone un riesgo. Por un lado, plantea incompatibilidades éticas en relación a las consecuencias que puede tener el uso inapropiado de estas aplicaciones en el ámbito profesional o de la salud mental. Además, por su propia naturaleza de creación de contenidos, la Inteligencia Artificial generativa suscita muchos debates en torno a la protección de derechos de imagen y la propiedad intelectual, especialmente sensible en el sector creativo. 

Un territorio inexplorado que, no tardando demasiado, deberá ser abordado por instituciones y compañías para establecer un marco común de actuación y unas normas básicas de convivencia entre los proyectos generados en la realidad terrenal y la artificial. 

En cualquier caso, como ya pasó con la llegada de Internet, las redes sociales y los smartphones, la amenaza acabará por convertirse en rutina y oportunidad. La IA generativa convivirá con nuestro día a día, integrándose en todos nuestros procesos -si es que no la hecho ya- , no solo laborales o formativos, también los dedicados al ocio y el estilo de vida personal (planificación de viajes, ayuda en la decisión final de una compra importante…). 

En este sentido, ante el lado más detractor, profesionales de todos los sectores exploran vías de colaboración con la IA para que, lejos de convertirse en un competidor, contribuya a simplificar y automatizar procesos y sirva de inspiración en la creación de contenidos. Por supuesto, también en el sector creativo. Aunque es evidente que la irrupción de estas herramientas reinventará el papel de los profesionales del diseño y la creatividad tal y como lo entendemos hoy, será importante entender estas herramientas como complementarias y apreciar todas las oportunidades que brindan para la mejora de proyectos. 

Por nuestra parte, que trabajamos desde la triple perspectiva de diseño, tecnología y negocio, la apuesta es clara: combinar lo mejor de la inteligencia artificial con lo mejor de la inteligencia humana. Una herramienta que, aplicada con sentido común, es certeza y acierto y actúa como combustible para el impulso de la innovación empresarial y social. 


Grupo Control