La desconfianza es una oportunidad para la honestidad

La desconfianza es una oportunidad para la honestidad
Martes, 03 de marzo 2020

La corriente regulatoria de los datos personales nos empuja hacia la transparencia. Así, cada vez seremos más conscientes de lo que compartimos y lo que otros saben de nosotros porque las plataformas se verán obligadas a contárnoslo.

La obsesión por la privacidad y el control sobre los datos personales que cedemos a las marcas es una paradoja que nos hace permanecer alerta y cuestionarnos mucho de lo que hacemos en las redes sociales. El creciente interés por permanecer anónimos y “desconocidos” nos enfrenta a una tarea titánica. Los usuarios terminamos por mirar hacia otro lado o asumir nuestra responsabilidad y frenar de forma radical la compartición de datos personales en cualquier plataforma. ¿Abandonaremos Facebook, Instagram, Twitter, TikTok...? ¿Hay alternativa? ¿Estamos dispuestos? Como usuarios responsables, valoramos pros y contras de esta decisión, y es justo aquí donde agencias, marcas y público debemos encontrarnos, con la mirada puesta en un valor que tendrá un peso determinante en los próximos años: la honestidad.

La corriente reguladora nos empuja hacia la transparencia y seremos cada vez más conscientes de lo que compartimos y lo que los “otros” saben de nosotros, porque las plataformas se verán obligadas a contárnoslo. La honestidad es ahora la clave. Y la oportunidad. Debemos trabajar en la construcción de relatos sólidos para las marcas. Ahora es más importante que nunca demostrar a las personas que estamos preparados para impactar en sus vidas con servicios o experiencias que no dañan su privacidad sino que hacen de sus vidas algo más relevante.

Y luego hay que hacer pedagogía. Explicar mejor por qué marcas y anunciantes hacen lo que hacen es importante, pues detrás de cada contenido hay intencionalidad, pero el respeto debe dominar el mensaje. Siendo respetuosos conseguimos ser respetables.


Exponential marzo 2020
 
Grupo Control