Un hit del humor negro y la vida

Un hit del humor negro y la vida
Lunes, 16 de noviembre 2020

"Me vuelve a sorprender que la muerte de unos dibujos animados reivindique que el humor negro puede salvar vidas, ganar premios y concienciar". Así recuerda Lolo Ortega, Director creativo de Wunderman Thompson, una de las campañas publicitarias con un fuerte componente digital más rompedoras de los últimos veinte años.

Cuando pienso en “Dumb ways to die” me cuesta mucho asimilar que es del año 2012 y que hubo un tiempo no tan lejano en el que no existía. Escucho otra vez su melodía (que me sigue llevando a pensar que en la maqueta metieron de referencia “Jesus etc” de Wilco, cosas mías). Me vuelvo a ensimismar con las palmadas de dos de los muñecos fallecidos y me vuelvo a reír con el baile del que vende sus riñones. Me vuelve a sorprender que la muerte de unos dibujos animados reivindique que el humor negro puede salvar vidas, puede ganar premios y puede concienciar igual o más que un pianito de Ludovico Einaudi. Vuelvo a reverenciar a John Mescall y a su equipo que fueron los que obraron desde la oficina de McCann en Melbourne el milagro de conseguir 28 leones, entre ellos 5 Grand Prix, con una campaña que te compartiría tu sobrino más pequeño.

Porque no solamente fue el trabajo en sí -que es maravilloso- sino la manera de comunicarlo, de hacerlo grande, de hacerlo de todos... Porque, de un brief en el que se pide concienciar a quién no te está escuchando, consiguieron un movimiento, un baile y una corriente de simpatía y compromiso. Consiguieron entrar en los móviles mediante juegos, en los andenes mediante karaokes, en los colegios mediante divertido material docente, en la historia de la música mediante listas y versiones y en nuestra cabeza (sí, la estás cantando) mediante atrevimiento, determinación y, por supuesto, excelencia creativa.

 


Grupo Control