Parnaso septiembre 2019
 

90% de las compañías españolas fallan en transformación digital

90% de las compañías españolas fallan en transformación digital
Lunes, 24 de junio 2019

Frente a sistemas heredados, el CEO debe ser el garante de la transformación digital y la innovación en la empresa, donde se hace necesario un cambio de mentalidad generalizado.

La alta dirección de las principales aseguradoras se han dado cita en la Fundación Pons para reflexionar sobre el papel del CEO en los procesos de modernización del sector. En la jornada “Los retos del CEO en la transformación digital”, organizado por RGA re junto a ICEMD, el Instituto de la Economía Digital de ESIC, directivos de las aseguradoras debatieron y compartieron ideas a raíz de las experiencias de esta transformación en sectores tan diversos como la alimentación o la automoción.

La jornada, moderada por Enrique Ruiz, Director general de RGA e Iberia, ha contado con la participación de Enrique Benayas, Director general de ICEMD; Antonio González Barros, Presidente y Fundador del Grupo Intercom; Félix de Ana, acelerador digital de Grupo PSA, y Rafael Juan, CEO del Grupo Dulcesol.

Durante la mañana, se ha posicionado la figura del CEO como motor principal en la implantación de la transformación digital en las empresas, un cambio en el que el 90% de las compañías fallan. Nos encontramos ante una sociedad cambiante en la que el 20% de los empleos actuales serán automatizados en los próximos 20 años y el 70% de los bebés de hoy trabajarán en profesiones que todavía no se han inventado.

Y es que, según los directivos, para mantener el ritmo de estos cambios de debe intensificar el compromiso con el empleado, asumiendo el CEO una función de liderazgo en la que dirigir y acompañar esta modernización con un cambio de mentalidad orientada hacia una cultura de aprendizaje. Una cultura en la que empoderar a los profesionales a través de una formación efectiva y de la creación de equipos colaborativos, transversales y multidisciplinares.

El reto que afrontan las compañías en su proceso de transformación digital es lograr la capacitación humana y operacional, pero para ello se enfrentan a sistemas heredados, falta de una estructura clara en la que el negocio y la TI no están alineados y la brecha de talento y habilidades de sus empleados, lo que puede provocar una cultura de resistencia al cambio.

Otra de las conclusiones que se derivan del debate es la importancia de la ejecución en la transformación de estas compañías, ya que, si la metodología funciona, la clave recae en la forma de ejecutarla y comunicarla. Por ello conocer estas técnicas y adaptarlas a la realidad de cada compañía es fundamental para la toma de decisiones.

Además, la mentalidad a corto plazo que tienen las empresas respecto a la tecnología también influye en la implantación de la transformación digital. El CIO debe ser cómplice del CEO para no limitar la transformación a la tecnología, sino hacerla extensible a las personas que la manejan en su día a día. La intensificación del compromiso del empleado, y su implicación en los nuevos modelos, se traduce en un aumento del 87% de retención del talento y un incremento del 19% de la rentabilidad y la productividad.

La aceleración tecnológica avanza a un ritmo exponencial, mientras que la adaptación al cambio de los humanos es gradual. Y es que la innovación no es necesariamente digitalizar ciertos procesos, si no que transciende este campo. Se trata de escuchar al mercado y de entender cómo son las tecnologías exponenciales y, a través de la formación, ser capaces de ver conexiones donde otros no las ven y desarrollar soluciones que mejoren la vida de nuestros clientes.


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