Parnaso noviembre 2019
 

Los 8 errores en marketing de las marcas de belleza

Los 8 errores en marketing de las marcas de belleza
Jueves, 30 de mayo 2019

La belleza se está convirtiendo en un estilo de vida que hace que crezcan con fuerza marcas y productos que apuestan por la experiencia, la sensorialidad, la personalización, los ingredientes naturales o la sostenibilidad. Sin embargo no todas las marcas son capaces de generar una experiencia de cliente exitosa.

Apache, la consultora digital fundada por exGooglers, ha elaborado un análisis de las principales marcas del sector belleza para analizar dónde se está fallando e identificar los errores más habituales, sus consecuencias y sus soluciones.

1. Creer que todos los seguidores ven tus publicaciones

Los últimos cambios de algoritmos en las plataformas sociales están frenando el alcance e impidiendo que los contenidos lleguen a la audiencia adecuada. Muchas marcas de beauty apuestan fuerte para desarrollar contenidos de valor, con altos costes en producción, pero ¿están teniendo el alcance adecuado? Probablemente no, no hace falta más que asomarse a sus perfiles para ver las bajas tasas de interacción. Por ello, se debe destinar parte de la inversión a impulsar los contenidos clave a través de estrategias de Paid Media.

2. Gastar todo el presupuesto en un único influencer

No se concibe la construcción de una marca de beauty sin tener en cuenta el canal del marketing de influencia (el 63% de los Millennials confían más en las recomendaciones de los bloggers que en las comunicaciones de las propias marcas). Estas figuras son capaces de transmitir historias, transmitir valores de las marcas y ayudan a alcanzar diversos targets, pero no se trata de aliarse con cualquier perfil. Los microinfluencers son los más valorados a la hora de alcanzar a una audiencia específica y obtener resultados efectivos. Por ello no debemos descartar perfiles que a priori puedan tener menos seguidores, hay que integrarlos en una estrategia más amplia y combinarlos con los grandes nombres, ya que probablemente sean más efectivos y conecten mejor con nuestra audiencia.

3. Invertir sólo en acciones de cobertura

Aunque el ecosistema digital ha aportado muchas novedades en el mercado, el modelo publicitario sigue siendo el de siempre: Atención > Interés > Deseo > Acción. Esto se traduce en un funnel de conversión que hay que trabajar de forma integral y no debemos quedarnos sólo en el upper funnel, cada etapa tiene que tener sus estrategias específicas. Implementar estrategias de performance marketing y retargeting nos ayudarán a calentar la audiencia progresivamente para ser más precisos y conseguir resultados tangibles. El branding ayuda a construir marca, pero no debemos quedarnos en esa fase de descubrimiento sino seguir generando interés por la marca. Si el usuario ya ha visto nuestro spot del lanzamiento de un nuevo producto quizás sea el momento de impactar de nuevo para buscar su interacción con la marca y que vayan descendiendo por el embudo de conversión.

4. Usar mis canales como un canal unidireccional

Internet y las redes sociales nos dan la posibilidad de poder establecer una relación cercana con el consumidor que debemos aprovechar. Los usuarios esperan una conversación natural, de tú a tú con sus marcas favoritas. Por ejemplo un arma perfecta en el sector beauty sería ofrecer un asesoramiento personalizado. Aunque el uso de Internet como fuente de información en el proceso de decisión de compra es clave (un 70% buscan información antes de comprar un producto), el usuario navegará buscando opiniones acerca de tu marca, precios o experiencias … pero también esperan tener alguien al otro lado. Interactúa con las publicaciones, contesta las dudas en tiempo real y plantea nuevas conversaciones a tu comunidad. Solo así podrás incrementar la base de usuarios fieles que te ayudarán a llegar a nuevos clientes.

5. Caer en la monotonía y publicar sólo productos sobre mi marca

No se puede vender belleza y no tener sensibilidad hacia la misma. Es clave invertir en contenido visual con personalidad, estilo y estar al día de los nuevos formatos e ideas que nos proponen las redes. Evita perder el tiempo con grandes producciones o shootings interminables, la clave es ser ágil y dinámico, eso sí, siempre respetando tus valores de marca. Además para no saturar al público es fundamental trabajar el territorio de tu marca, no publiques sólo fotografías de producto, busca esos puntos de encuentro con tu público (como su ocio, relaciones familiares o momentos de su vida) y crea contenido de valor sobre ello. Eso sí, huye de los bancos de imágenes genéricos, hemos identificado las mismas imágenes en los perfiles sociales de varias marcas.

6. Lanzar acciones sin definir previamente objetivos y sin una estrategia que las integre

Piensas una acción super chula pero ¿qué pretendes conseguir?, ¿atraer tráfico a tu web?, ¿aumentar las ventas de un producto concreto? Más de ¾ de compradores inician la relación con las marcas en entornos online y acaban comprando en retail offline, por lo que debemos integrar estratégicamente todos los canales en nuestro mix de marketing y aplicar una metodología de atribución para conocer los customer path más rentables. Estamos ante la nueva era de las estrategias omnichannel, dónde los canales se ayudan entre sí, se complementan y el dato nos ayudará a tomar decisiones.

7. Escribir contenidos sin una tener una estrategia SEO detrás

Los consumidores beauty reciben miles de impactos cada día y las marcas de belleza tienen la oportunidad de hacerse oír con el marketing de contenidos. Escribe según las tendencias reales de búsqueda y crea clústeres de contenidos para atraer nuevos usuarios y fidelizar a los actuales ( se ha demostrado que los clústeres de contenidos pueden llegar a aumentar el tráfico web hasta en un 50%). No nos sirve tener un blog de calidad si no hay una keyword strategy detrás, una organización de la información y una política activa de linkbuilding para incrementar nuestra autoridad ante Google (y que nos muestre en primeras posiciones).

8. Recargar la web de recursos gráficos sin tener en cuenta la velocidad y UX

El móvil se consolida como el principal dispositivo de conexión a Internet y ya supera con creces al desktop para navegación y compras online por lo que no tener en cuenta este tipo de dispositivos nos hará perder muchas oportunidades. Así lo ha entendido Google y está penalizando los sitios con una carga lenta, ¡la experiencia del cliente digital es lo primero! Así que aligera tu site, en diseño y belleza, como bien sabemos, menos es más.


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